Lucía nació con sordera profunda y, desde muy pequeña, un implante coclear le permitió abrirse al mundo del sonido, la comunicación y el aprendizaje. Gracias a él, comenzó a desarrollar el lenguaje, a relacionarse con su entorno y a avanzar en sus terapias con ilusión y constancia.
Sin embargo, en los últimos meses, el procesador de su implante dejó de funcionar correctamente. Esta avería ponía en serio riesgo todo el progreso alcanzado: su comunicación diaria, la continuidad de sus terapias de logopedia y su participación en el entorno escolar y social.
Para su familia, esta ayuda ha supuesto algo más que una reparación técnica: ha significado tranquilidad, seguridad y la certeza de que nada detendrá el desarrollo de Lucía.
🌟 Porque cuando la ayuda llega a tiempo, escuchar también es una oportunidad para crecer.


