La historia de Jorge, de 14 años, es un recordatorio de cómo la tecnología y el cariño pueden transformar vidas. Con parálisis cerebral infantil espástica bilateral, Jorge necesita apoyos constantes y terapias especializadas que suponen un gran esfuerzo para su familia.
Gracias a la terapia con exoesqueleto robótico, Jorge ha podido experimentar la marcha de forma asistida, fortaleciendo su musculatura, mejorando su equilibrio y ganando confianza. Cada sesión supone un avance físico, pero también emocional: verlo erguido, dando pasos, refuerza su autoestima y llena de esperanza a quienes le acompañan.
Para su familia, esta ayuda significa alivio y continuidad en un tratamiento innovador que, de otro modo, sería inasumible.
En Fundación Prójimo Próximo seguiremos a su lado, apoyando cada paso: Porque cuando un niño quiere avanzar, la esperanza camina con él.


